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| Se salvó del remate el Aeropuerto Arturo Illia |
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| Aeronor llegó a un acuerdo de pago con el Aeroclub local, que había demandado a la empresa por una deuda de un millón de dólares. De ese modo se evitó el remate de las instalaciones. |
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El fantasma del inminente remate del aeropuerto Arturo Illia parece haber desaparecido, luego de que el Aeroclub "General Roca" y Aeronor S.A. llegaran a un acuerdo.
El juicio que los enfrentaba desde noviembre del 2000 era por una deuda de un millón de dólares y la carátula del expediente ya dejaba ver cuál era el fondo del problema: una ejecución hipotecaria.
De todos modos la causa sigue en manos del juez José Luis Rodríguez, del juzgado civil y comercial N° 9, por si no se cumpla el convenio de pago que acordaron las partes.
Aeronor, la empresa obligada al mantenimiento y reconstrucción del aeropuerto, mantenía con el Aeroclub una deuda de un millón de dólares, más los intereses por mora, producto de una permuta de inmuebles por servicios que se realizó en 1997.
Pero las prestaciones de Aeronor, que tenían una garantía hipotecaria, nunca se cumplieron y la causa llegó a juicio, donde hace unos meses se ordenó el embargo del aeropuerto para su posterior remate (Ver aparte).
Sin embargo, los apoderados de ambas entidades presentaron ante el juez un acuerdo extrajudicial de pago que, de cumplirse dentro de los próximos 30 días, daría cierre definitivo a las deudas y terminaría con el conflicto judicial.
En el acuerdo, los representantes de Aeronor se comprometieron a entregar al Aeroclub la propiedad del terreno y las instalaciones del aeropuerto, que tiene 285 hectáreas, más otro inmueble de 166 hectáreas y 300.000 pesos efectivo para saldar la deuda del millón. Por su parte, el Aeroclub se comprometió a destinar el inmueble principal para que continúe el funcionamiento del aeropuerto, reconociendo en el acuerdo que "continuará siendo puesto de su parte a disposición de la comunidad toda de la región del Comahue como aeropuerto".
El abogado de Aeronor es Marcelo Montero Etchemaite, uno de los asesores legales del municipio de Roca, mientras que el equipo de abogados del Aeroclub está compuesto por Pablo Bohoslavsky, Alejandro Cataldi, Federico Raffo Benegas y el piloto y ex decano de la Facultad de Derecho, Sergio Barotto. Entre todos, se llevarán 100.000 pesos de honorarios.
Desde la homologación del acuerdo por parte del juez, que ocurrió hace una semana, la empresa Aeronor tiene 30 días para hacer las escrituras traslativas de la propiedad de los inmuebles, pagar el efectivo y entregar la posesión del aeropuerto a Aeronor. Si no lo hace, el acuerdo se anula y se continúa la causa judicial que casi irremediablemente terminaría en el remate del aeropuerto Arturo Illia.
Además, Aeronor deberá hacerse cargo de regularizar la situación de la parte del terreno del aeropuerto que actualmente está ocupada por un grupo de viviendas precarias, en el límite con la Ruta 6.
La causa penal
Mientras tanto, el ex administrador de Aeronor, Roberto Aymale, continúa procesado por el presunto delito de administración fraudulenta de los fondos de la empresa. La resolución la tomó el Juez de Instrucción Pablo Iribarren del juzgado penal N° 12.
La denuncia provino de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas de Viedma, luego de que Aymale firmara dos convenios que habrían vaciado las arcas de la empresa en la que el gobierno de la provincia es uno de los principales accionistas.
El negocio que salió mal
El 6 de junio de 1997, Aeronor SA recibió la propiedad del aeropuerto Arturo Illia con la condición de cumplir ciertas prestaciones a favor del Aeroclub General Roca. Hasta ahí, era un contrato de permuta de un inmuebles por obras y servicios sin mayores detalles.
Pero Aeronor no cumplió y el Aeroclub lo demandó por un millón de dólares el 20 de noviembre del 2000.
A cambio de la propiedad del aeropuerto, Aeronor debía construir un nuevo hangar, demoler la sala de taller que aún existe y construir una nueva para usos múltiples, trasladar los tanques de combustible a otro sector del predio, construir una vivienda con todas las comodidades, aportar un avión modelo 1980 o más nuevo, y un motor de iguales características. Como garantía de cumplimiento, Aeronor hipotecó el aeropuerto recién adquirido a favor del Aeroclub "General Roca", para que éste lo recuperara o lo rematara de ser necesario. Y así fue, Aeronor no cumplió y el Aeroclub reclamó sus derechos.
La justicia dictó la sentencia de ejecución que quedó firme y el aeropuerto estaba a punto de ser rematado cuando las dos partes decidieron arreglar el conflicto extrajudicialmente. Pese a ser un acuerdo "transaccional", Aeronor S.A. es la que carga con las prestaciones más complejas.
Ahora, si Aeronor no paga de nuevo, el Juez José Luis Rodríguez deberá ordenar la continuación del proceso como si nada hubiese pasado. |
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