De J.J. Gómez al mundial de fútbol femenino: "Estoy viviendo un sueño que parece increíble"
Valeria Cotello se ganó con mucho esfuerzo un lugar en la selección argentina, que jugará el torneo ecuménico en setiembre.
Cuando se abre la puerta se respira ambiente de fútbol. El televisor encendido en un canal de deportes, donde se pueden ver goles para todos los gustos. Al ingresar al cuarto de Valeria hay fotos de los equipos que integró, trofeos, camisetas, una pelota a un costado y guardada en el armario la indumentaria de la selección argentina.
La singular historia de Valeria Cotello tiene muchas cosas por contar. Por ejemplo, que integra la selección que acaba de clasificar en Perú para el mundial de fútbol femenino que se llevará a cabo en Agosto.
¿Cómo fue tu primer contacto con la selección argentina?
"Cuando vino la selección a Roca en el 2001, junto a un equipo de Córdoba, nació una amistad con las chicas del equipo cordobés. En una oportunidad, la selección fue a Córdoba a jugar un amistoso y me invitaron para reforzar el equipo. En ese partido me vio el técnico del seleccionado con otra chica y nos convocó para que fuéramos a entrenar, en ese momento, el 2001 estábamos en el juvenil sub-19. Quedamos cinco chicas en la mayor y a partir de enero me convocaron para el Sudamericano que acabamos de jugar. Esto fue lo más importante porque nos jugábamos la clasificación para el Mundial y nos preparamos durante tres meses. Lo único que había jugado antes fue un amistoso en Perú".
Sin embargo no se olvida de sus primeros pasos con la pelota y cuenta."Empecé a jugar por mis tíos y vecinos, éramos un grupo de amigos del barrio y la mayoría eran todos varones, pero me gustó. No me importaba demasiado que sólo los hombres jugaran, yo lo hacía porque me divertía".
Tus padres tuvieron mucho que ver y tenías la cancha cerca de tu casa?
"Sí, mi papá armó la canchita al lado de casa y venían a jugar muchos chicos del barrio. Después mi mamá armó un equipo, se acercaron varias chicas casi todas de la misma edad y comenzamos a participar en distintos torneos. Jugamos en Cipolletti, Neuquén".
¿Por qué elegiste el fútbol?
"En realidad me gustan casi todos los deportes, pero el fútbol es lo que más practique y me divierte mucho".
¿Qué edad tenías?
"A los 9 años, cuando mi mamá se hizo cargo del equipo. Acá en Gómez siempre hubo equipos de mujeres, antes los dirigía Mónica Guel y después siguió mamá. Con 12 me fui a jugar a Potenza".
¿Ahí te prendías a jugar con los varones?
(Se ríe)"Es que siempre jugué con los varones hasta que se armó el equipo de mujeres. Pero en Potenza eran todos varones, igual me acompañaba mi hermana. Hasta que se casó íbamos juntas a todos lados".
¿En qué puesto te sentías cómoda?
"Me gustaba jugar adelante, después me ubicaron en el mediocampo y ahora estoy probando en la defensa, como lateral por izquierda, que nunca había jugado y me está gustando tiene su lado positivo".
¿En la selección lo estás haciendo en la defensa?
"Hablamos mucho con el técnico, me preguntó en que posición me gustaba jugar y le dije que por izquierda. En casi todas las prácticas estuve jugando ahí, lo que pasa que justo coincidió que se lesionaron varias compañeras y bajaron una delantera al medio y me pusieron como defensora. Parece que anduve bastante bien, me preguntó se me sentía cómoda. Pero todavía tengo que mejorar la marca y me están ayudando bastante. En las prácticas me movía por el lateral, encima la jugadora que tenemos por izquierda en el medio es la mejor de la selección, así que tengo más posibilidades en la defensa".
Tuviste la chance de jugar algunos partidos en la selección.
"Jugué en Salta la fase clasificatoria. Después en Perú en la fase final no jugué ningún partido porque volvió la titular y estuve en el banco".
¿Tenés buena relación con el técnico Carlos Borello?
"Sí es buena, me había enojado un poco porque tenía ganas de jugar. Sin embargo, hablamos bien y me dijo que tenía que ir de a poco porque soy chica. Me hizo entender que había dado un paso muy grande de la juvenil a la mayor".
¿Siendo del interior el sacrifico es mayor para ganarse un lugar?
"Sí, en todo el país hay buenas jugadoras y en Roca también. Por ejemplo hay jugadoras que tienen las mismas características que las chicas de Buenos Aires y no tienen la constancia de entrenamiento que tienen en algún club.
¿Estás viviendo un sueño?
Mi sueño era jugar al fútbol y esto del mundial llegó sin querer. Ahora ya se cumplió, lo que queda es poder estar en el plantel que va jugará el mundial. Lo que estoy viviendo es algo increíble y no pensé que se iba a dar así.

La rutina imprime mucho sacrificio
Valeria sueña con jugar el mundial en setiembre y no quiere perder tiempo. A pesar de no pertenecer a ningún equipo de Buenos Aires, debe viajar seguido a para cumplir con los entrenamientos del seleccionado. "Es más cómodo estar en un lugar y no tener que viajar tanto. En esta etapa estuvimos en una pensión con tres chicas y espero que ahora podamos volver a ese lugar. Tengo ganas de jugar, pero no depende de nosotras", destaca. Mientras disfruta los pocos días de vacaciones que tiene se prepara para volver a los entrenamientos, jugando algún picado "tranqui" con los amigos del barrio, que la invitan a jugar cuando la ven caminando por la calle. Acepta encantada, como cuando se armaban los partidos en la cancha de su casa.
"Nos dieron dos semanas de vacaciones y después volvemos a entrenar con todo. Si se arregla el tema de la pensión me voy a quedar dos o tres meses y si puedo volveré una vez por mes a estar con la familia".
A la hora de hacer un balance de la actuación del combinado argentino su muestra conforme y agrega que con la clasificación quedamos muy conformes porque en Sudamericanos anteriores las diferencias eran mayores, en especial con Brasil, que siempre nos goleaba en ediciones anteriores, ahora nos ganó 3-2 y estuvimos cerca de empatar", destaca.