A una estación de servicio le robaron once veces
En poco más de un año a la estación de servicio de la calle Alsina y San Juan le robaron once veces.
En casi todos los casos los robos fueron parecidos: uno o dos jóvenes que se acercan, generalmente, en bicicleta y que luego de amendrentar a los empleados se escapan hacia la zona de las 827 viviendas.
El último caso ocurrió en los primeros minutos de la madrugada del miércoles pasado.
A las 0,50 un joven se presentó montado en su bicicleta y amedrentó con un arma de puño, se cree un revólver, a un playero.
Sin generar mayor revuelo, lo obligó a entregarle la recaudación que el empleado llevaba encima y que en ese momento era de una suma cercana a los 400 pesos.
Luego de eso, el ladrón se dio a la fuga y emprendió la misma hacia la zona del barrio 827 viviendas, ideal para el escape por sus calles oscuras y viviendas encimadas.
"Lo que pasa en el barrio es que no hay presencia policial y por eso es mucho más sencillo para los delincuentes asaltar los comercios sin que nadie pueda detenerlos", aseguró el dueño de un Kiosco en ese barrio.
Desde la Junta Vecinal de las 827 viviendas están trabajando por estos días en un proyecto que pretende convertir una vivienda cercana al polideportivo de ese barrio en un nuevo destacamento policial.
Al parecer, el compromiso desde el ejecutivo municipal de ceder el inmueble está, pero hay que esperar la confirmación desde la Jefatura de Policía Provincial.

Los asaltó dos veces el mismo ladrón
El kiosco-locutorio queda en Villegas al 300. Fue asaltado en el término de tres meses unas tres veces y dos de esos robos fueron protagonizados por el mismo ladrón, que siempre entró al local armado. "La primera vez lo perseguimos varias cuadras y la segunda vez que nos asaltó me dijo que no lo siga, que no haga locuras. Lo peor de todo es el miedo que te queda", contó la dueña. Desde ese día, el local está protegido con un sistema de seguridad en la puerta.

Terminó maniatada en su local
Ocurrió a las cuatro de la tarde en el barrio Buenos Aires Chico, pero recién fue denunciado a las 10 de la noche. Una mujer fue asaltada en su comercio por dos ladrones que se presentaron allí con los rostros cubiertos. Rápidamente, uno de ellos extrajo un arma de entre sus ropas y encañonó a la comerciante, que tuvo que entregarles una suma cercana a los 400 pesos para que la dejen en paz. Pero, no terminaría allí.
Antes de irse, le ataron los pies y las manos y la amordazaron para que no pudiera pedir ayuda. Cosa que efectivamente sucedió.

En la CAIC piensan en brindarle más apoyo a las comisarías para evitar los robos
"Estamos más que preocupados por el tema y nuestra idea es apoyar logísticamente a la policía. Para que la respuesta no sea que no tienen combustible, que no tienen handys o que los patrulleros no están en estado", señaló Eduardo Hazán , de la Cámara de Agricultura, Industria y Comercio.
En verdad, el propio Hazán admite hasta una preocupación personal por el tema. Es que en los últimos minutos del sábado anterior, un ladrón fue detenido en el interior del local de su propiedad en Tucumán al 500. "Por suerte lo vio una nena, el ladrón estaba con un arma en la cintura. Alcanzamos a dar aviso a la policía y a los pocos minutos lo habían atrapado, cuando estaba intentando escaparse", relató a "La Comuna".
"Aunque todavía es un proyecto al que le falta definirse en un montón de cuestiones, la idea es poder armar una cooperadora policial con el trabajo de una fundación que le de transparencia a las cuentas y que cuente con el apoyo de los comercios más grandes de la ciudad. Es un tema que es de constante preocupación y la idea es no tener que llegar a extremos como los de tener que poner nuestra propia seguridad", completó.
En las próximas semanas se llevaría a cabo una reunión entre dirigentes de la CAIC y los jefes de la Unidad Tercera para discutir el tema.