Un barrio lleno de Angustias
Los habitantes sufren la carencia de servicios básicos, así como por la delicada situación social de sus familias. El agua potable es el principal reclamo. Pese a todo, los vecinos se organizan para llevar mejoras.
Referirse al barrio Las Angustias o Puente Cero, es hacer un compendio de necesidades básicas no contempladas por quienes deben atender la calidad de vida de sus gobernados.
Con quien se hable, la principal carencia es el agua potable, que en verano llega muy pocas horas al día a las canillas del barrio, sin acceder a los tanques por falta de presión.
El agua que utiliza el barrio Las Angustias proviene desde Roca, más precisamente del barrio Islas Malvinas, utilizándose en su trayecto en las chacras que separan dicho conglomerado con el barrio cervantino.
Para subsanar la falta crónica del vital elemento, las autoridades municipales han tramitado soluciones tanto a nivel provincial como nacional, habiéndose planteado proyectos para realizar una perforación con bombeo en el canal grande de riego (Ante el Departamento de Aguas) y la instalación de un tanque elevado, ante Nación, habiendo sido aprobado este último hace ya tiempo, sin que se haya concretado por falta de presupuesto, según se les ha informado a los vecinos.
En cuanto a la salud, el barrio cuenta con una sala de primeros auxilios que atiende en horario matutino, con un médico los martes y jueves y el resto de los días es atendido por un enfermero.
En cuanto a la salud dental, hay importantes problemas, en especial en la población infantil. Por este motivo, la comunidad espera con ansiedad la llegada de un odontólogo enviado por el Centro de Salud de Cervantes, de acuerdo a lo convenido en una reunión que tuvo la junta vecinal con autoridades del hospital de Roca en octubre del año pasado. Allí se comprometieron a que los viernes habría atención de un odontólogo proveniente de Cervantes.
En cuanto a los servicios, no hay provisión de gas domiciliario, habiéndose realizado gestiones ante distintos organismos para dotar de ese servicio a la sala de primeros auxilios y al centro comunitario, dado que la red pasa a menos de 50 metros de esas instituciones.

Actividades en el centro comunitario
En el centro comunitario se realizan, entre otras actividades, talleres de costura, peluquería y también funciona la escuela para adultos número 30.
En estas tres actividades, los profesores y maestros son solventados por el Consejo Provincial de Educación y pertenecen al plantel del personal de la escuela 290 de General Roca.
Además, los fines de semana se sirve refrigerio, mantenido por la comisión encargada y donaciones de vecinos y comercio.
Los chicos del barrio son asistidos también en el comedor escolar de la escuela 31 de Colonia Fátima.
La Presidenta de la junta vecinal, Isabel Morales, enumeró las distintas necesidades del barrio, entre los que se cuentan la instalación de un destacamento policial, ampliar el horario de atención de la sala de primeros auxilios para que ésta sea permanente, la construcción de badenes o los de burro en la calle de acceso al barrio, para reducir la velocidad de los vehículos que transitan, en especial los camiones que transportan arena de las canteras ubicadas al Norte de la barriada.
Además es preocupación de los integrantes de la junta la considerable cantidad de ancianos residentes en el lugar que no cuentan con ningún tipo de cobertura social ni ayuda social..
La junta vecinal quiere efectuar un reconocimiento de la ayuda que reciben de distintas instituciones de General Roca, entre ellas Fundación CAIC, ex Alumnas de María Auxiliadora, Hermana Hilda de dicha congregación, Rotary Club, entre otros.
En síntesis, la angustia de sentirse desamparados, estando mucho mas lejos de la localidad de la cual dependen que de la ciudad vecina, lo que les dificulta aún más todo.