El fútbol menor en el debate: Cómo entrenan a los chicos
Siete entrenadores de los equipos que juegan en los campeonatos oficiales de la Liga Confluencia revelan de qué manera se desarrolla el trabajo en sus clubes.
Concluido el primer torneo del año de la Liga Deportiva Confluencia y realizado por nuestra parte en las últimas ediciones un somero balance de las campañas de las divisiones inferiores de los equipos de nuestra ciudad, nos pareció interesante plantear a manera de primer debate la problemática que surge acerca de cómo se trabaja en los clubes.
Para ello, convocamos a los principales encargados de las divisiones menores de Deportivo Roca -Luis Graneros (quinta y sexta), Carlos Demaría (séptima y octava) y Roberto Cesarín (novena y décima)-, de Argentinos del Norte -Mario Neri (séptima, octava y novena), Roberto Hernández (sexta) y Ginés Banacloy (quinta) y Antonio Luisi, quien es el responsable de la escuela de fútbol Potenza que ha nutrido en estos últimos campeonatos a equipos afiliados como Experimental de Cinco Saltos en séptima, novena y décima.
La idea partió de algunos puntos básicos. Cómo se descubren a los jugadores talentosos. Qué tipo de seguimiento físico y médico se realiza con los chicos. Y si es adecuada la edad para las exigencias a las que los pibes son sometidos.
En realidad y por lo que se desprende las respuestas de los consultados, hay que convenir que los clubes hacen lo que pueden. Y ello, básicamente, en lo que a salud se refiere.
Por lo tanto, surge más que nunca la premisa de que en este tipo de actividades el rol del estado debe tener una participación sustancial en la cuestión, máxime porque se está forjando el futuro de los chicos.
El tema no se agota acá ni mucho menos. Da para más. Por eso, creemos que está abierto a la consideración de todos.

¿Qué métodos utilizan para seleccionar talentos? ¿Cómo saben si las condiciones son buenas, regulares o malas?
Luisi: Potenza forma jugadores desde temprana edad. Los niños llegan de la mano de sus padres alrededor de los 6 años con ganas de jugar. Su paso por la institución es lograr habilidades técnicas, tácticas y físicas, acompañados por el apoyo de sus profesores de Educación Física, basados en un trabajo psicofísico y pedagógico. A los niños en edades avanzadas se les toma un test de aptitud física y se tienen en cuenta las siguientes condiciones. Dominio de balón, velocidad, agilidad, resistencia, flexibilidad y fuerza, ubicación espacial y desenvolvimiento dentro del campo de juego durante un partido.
Demaría: En mis categorías trabajamos con chicos de 12 a 14 años, que son muy cambiantes, ya que se manifiesta su explosión puberal y esto lo hace muy desprolijo en su entrenamiento. El técnico detecta al jugador mediante un seguimiento en sus entrenamientos y partidos, mejorándolo por intermedio de repeticiones su manejo, pegada y cabeceo. Se encuentran en la edad ideal para relacionarse con las tácticas y estrategias que tiene este deporte.
Cesarín: Todo esto es un proceso, en nuestra escuela de fútbol lo que se busca es que los niños disfruten del juego como tal, tratando de integrar a la familia y dándole al niño la posibilidad de la práctica de un deporte. Para así alejarlos de los flagelos que hoy acechan e inculcándole conductas y valores para toda la vida.
Graneros: Hay varios aspectos para seleccionar jugadores, pero en lo personal creo que hay tres fundamentales: a) La inteligencia del chico para el juego, b) Las condiciones técnicas y c) La capacidad para resolver situaciones complejas con mayor rapidez.
Neri: Los métodos son muy simples: armar distintos partidos y dejarlos jugar con libertad. Nosotros probamos a partir de los 10 años, pero en ningún caso se les dice que no son aptos. Tratándose de esas edades, las diferencias de cualidades técnicas se detectan rápidamente.
Hernández: Al chico hay que crearle el hábito más natural para que pueda expresar todo lo que tiene. Al crearse ello, no es muy difícil darse cuenta quién tiene o no talento. Al que tiene condiciones se lo desarrolla y al otro se lo trata de ayudar para lograr que desarrolle al máximo su potencial y disfrute del juego.
Banacloy: Darles libertad para que jueguen y a partir de ahí ir haciendo la selección que uno busca.

¿Tienen en cuenta el aspecto biológico para saber si el chico es apto para desarrollar la actividad?
Luisi: En Potenza se tiene en cuenta al niño desde el aspecto psicofísico, por lo que recibimos chicos sin excepción, ya que es una escuela y cumple una función educativa.
Demaría: Es necesario formalizar en estas edades una ficha antropométrica, ya que en esta edad el niño inicia la búsqueda de su condición física. Para esto se trabaja fuerza - velocidad de aceleración y resistencias medianas. Estas condiciones están sujetas a que “debemos estimular lo que debe estimularse y desarrollar lo que puede entrenarse”. Es allí donde se destaca su precaria alimentación o su sobrealimentación.
Cesarín: La educación integral del niño y el adolescente debe sustentarse fundamentalmente sobre el conocimiento claro y concreto de sus características biológicas y psicomotoras de las cuales dependen el éxito o el fracaso del objetivo. Sin dejar de la lado las características psicofísicas de las siguientes etapas de crecimiento. En cuanto al aspecto alimentario y nutricional, estos deben ser considerados y evaluados por el cuerpo médico. Una nutrición adecuada desempeña un papel fundamental en el rendimiento, estado de salud y alargamiento de la carrera deportiva del jugador.
Graneros: Siempre se tiene en cuenta este aspecto en general. En el caso de que la alimentación es pobre, el jugador no podrá afrontar las exigencias deportivas. Con respecto a la sobrealimentación, se lo aconseja para que realice algún tipo de dieta para adelgazar y lograr el peso acorde con la edad, sin que tenga perjuicios para el desarrollo de la actividad.
Neri: Una vez que el chico es incorporado a la escuela luego de requerirle todos sus datos personales que se agregan a una ficha personal, tratamos de inmediato de tomar contacto con sus padres. La finalidad de ello es para ver qué lugar vive, sus condiciones, etc. Eso nos permite obtener una impresión inicial de la situación social del chico, no sólo la alimentación sino el medio en el cual convive.
Hernández: Hemos optado con la dirección del fútbol infantil y juvenil del club y sus dirigentes, de no darle prioridad al trabajo netamente físico con cargas que un niño mal alimentado pueda soportar. En nuestra institución, a cada chico que se incorpora se le realiza un diagnóstico social lo más completo posible.
Banacloy: No sólo fijamos atención en cómo el chico está alimentado, sino que también recomendamos dietas que en lo posible puedan cumplir.

¿Es adecuada la edad para someter a los chicos a tanta exigencia competitiva?
Luisi: El aprendizaje en edades infantiles es recreativo, la competencia y exigencia comienzan a partir de los 12 años con trabajo específico acorde a la edad. Tanto físico, técnico y táctico.
Los resultados del trabajo en los niños, se van evaluando a través de las competencias deportivas que se realizan durante el fin de semana.
Demaría: En estas edades existe una exigencia competitiva, pero tratamos de fortalecer a los jugadores en su personalidad y principios básicos como persona de bien para insertarlo en la sociedad. Aquí priorizamos el trabajo y desarrollo del niño antes que los resultados. Esta experiencia ha permitido que cuando llegan a un nivel de alta competencia están preparados para desempeñarse de la mejor forma. Actualmente, nuestros chicos que participan de la primera y quinta pasaron por esas etapas y lograron mantenerse.
Cesarín: En las edades de escuela de fútbol (5 a 11 años), no es adecuado someterlos a tantas exigencias de competencia sino encuentros deportivos, donde comparten la integración en el tercer tiempo.
Recordemos siempre que el niño no es un hombre en miniatura sino alguien que quiere jugar y no trabajar de jugador, que tiene su propia individualidad y sus propios intereses.
Graneros: La competencia ayuda al crecimiento del jugador, respetando sus tiempos de descanso, no es perjudicial para nada.
Neri: Tratándose de chicos en un fútbol totalmente amateur, no hay ningún argumento que justifique una exigencia competitiva bajo presión. Nosotros hemos comprobado que no hay mejor manera para que un chico se desarrolle tal vez más rápidamente y obteniendo mejores condiciones, que hacerlo con total libertad y sin presión. Y sobre todo, con mucha contención y amor.
Hernández: En un joven, lo esencial es la diversión, distracción y participación (en cualquier deporte). De ahí que en el club los resultados han sido superiores a los demás porque los desarrollan en forma individual, sin presión alguna, quedando a nuestro resguardo la parte humana para que en el futuro practique o no un deporte.
Banacloy: Nuestra misión no debe pasar de pulir las habilidades del chico y tratar de corregir sus defectos.

¿Qué tipos de controles de salud y físicos realizan a los jugadores y con qué frecuencia?
Luisi: Con respecto a la salud en los niños, estos son seguidos de cerca, tanto por sus padres como por los profesores. Los controles se realizan periódicamente por sus pediatras de cabecera. En nuestra escuela los niños comienzan a temprana edad por lo que eso permite a los profesores tener un conocimiento de su desarrollo físico.
Demaría: En el club se está trabajando con una ficha médica individual que se realiza en forma escalonada y debe ser supervisada cada dos meses, teniendo en cuenta que el chico atraviesa por una etapa evolutiva desde el punto de vista psicomotríz, pero no equivalente al desarrollo máximo del potencial psicofísico disponible en dicha etapa.
Cesarín: Lo ideal es que el Departamento Médico funcione dentro de las instalaciones del club, que cuente con un coordinador que debería ser un deportólogo y tener algunas de las características especiales, que aparte de su condición de profesional sea un hombre amante del deporte y en lo posible que haya practicado fútbol. Como eso es muy difícil tener, solicitamos al niño un examen previo a la iniciación de la práctica del fútbol entregándole una ficha médica anual.
Graneros: Por lo general a principio de cada temporada se efectúan los controles de salud y físicos necesarios para desarrollar la actividad. Estos estudios son realizados por profesionales que determinan si están aptos para practicar deportes.
Neri: Dentro de nuestras posibilidades, se hacen una vez al año. Pero reconocemos que se pueden hacer chequeos más periódicos y de mejor calidad. De todas maneras, se ha dispuesto que las divisiones inferiores del club trabajen en lo mínimo con respecto a la preparación física, con muy pocas cargas y exigencias.
Hernández: Somos concientes que habría que hacer controles más a menudo, pero todo pasa por las posibilidades que tiene el club.
Claro que nos gustaría hacer como otras entidades deportivas que le brindan a sus jugadores, sin distinción de edad, un buen servicio médico.
Banacloy: Mi idea no se aparte a la de mis colegas de Argentinos del Norte. Lo que hacemos es lo que está a nuestro alcance y reconocemos que no es suficiente cuando se trata de salud.