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| Excusas poco serias por el combustible |
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| La semana pasó sin que nadie pueda dar explicaciones serias sobre el combustible que la justicia allanó la semana pasada en la casa de un municipal. Ni la Junta de Disciplina ni la Justicia avanzaron en la investigación. Rodríguez justificó al empleado separado del cargo por tener combustible. El auto de una funcionaria que investiga fue violentado. |
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La separación de su cargo de Agapito Mosqueira, amenazas al mejor estilo mafioso, frustrados intentos de explicar lo inexplicable, demoras en la investigación interna y la entrega de nuevos datos oficiales que confirman, cuanto menos, el abuso en el gasto de combustible fueron las reacciones que siguieron en los pasillos municipales al allanamiento judicial que secuestró la semana pasada de la casa de un empleado decenas de bidones con litros de nafta y aceite. En tanto, en el Juzgado 4 de Emilio Stadler, a cargo de la investigación, las novedades no fueron muchas y en la Junta de Disciplina recién esta semana empiezan a tomarle declaración a los principales responsables.
Las explicaciones de Rodríguez
La noticia de que Agapito Mosqueira, uno de los empleados de la Dirección de Servicios Públicos, tenía en su domicilio del barrio Brentana un importante acopio de combustible explotó el lunes pasado en las oficinas de empleados, funcionarios municipales y el propio intendente.
De todas formas, horas después desde la municipalidad se encargarían de bajarle los decibeles a las sospechas que apuntan a que ese combustible tiene un origen municipal y, el encargado de hacerlo, fue el Secretario de Gobierno Carlos Rodríguez.
Sin inmutarse , le dijo a "La Comuna" que Mosqueira "tenía ese combustible en su casa para utilizarlo el lunes en trabajos de Servicios Públicos. De todas formas, está separado de su cargo", dijo.
Un par de horas más tarde, desconocidos violentaban el auto de la responsable del área Compras y Contrataciones y dejaban en su interior una pintada amenazante (ver aparte).
El increíble gasto
Mosqueira es el empleado encargado de los trabajos que realizan durante la semana los cuatro tractorcitos cortadores de césped en las plazas públicas y que, llamativamente, son manejados por dos hijos suyos, también empleados municipales. En cuatro meses esos cuatro tractorcitos, tres motosierra y tres motoguadañas consumieron 7300 litros de nafta super y hubo meses en que "trabajaron" sin parar más de veinte días seguidos.
Por ejemplo en octubre (cuando Luis Salvucci estaba aún al frente de Servicios Públicos) gastaron 2 mil litros y un mes después otros 1980 litros y no tuvieron descanso desde el 9 al 30 de noviembre, en los que utilizaron, en promedio, unos 80 litros diarios.
Ya en diciembre, con José Soto al frente de Servicios Públicos, el gasto comenzó a declinar: 1710 litros a fin de año y otros l607 en enero. Según Soto, Mosqueira "puede tener combustible en su casa, porque las estaciones de servicio no dan tickets hasta los 8 de la mañana y a veces se empieza a trabajar a las seis de la mañana", dijo.
Lo que no explicó seriamente es la presencia de una camioneta cargando combustible en la casa de Mosqueira. "A mi Mosqueira me dijo que la camioneta que ustedes observaron se había quedado sin nafta en una Iglesia Evangélica al lado de su casa y que justo le estaba cargando combustible, pero que él no tenía nada que ver".
En verdad, lo que observó este medio es que el propio Mosqueira le entregó el bidón al dueño de la Fiorino (cuyo número de patente está en manos de la justicia) que luego condujo hasta una vivienda de la calle Chaco al 1700.
También se desvanecen las explicaciones oficiales al escuchar el relato de varios de los vecinos de Brentana que aseguran que en la casa de Jamaica al 1600 era común ver autos y, sobre todo, motos de bajas cilindradas cargando combustible. "No, sobre eso no te puedo decir nada...en Servicios Públicos trabajan 200 personas y no hay forma de controlar todo lo que hacen. Hace poco descubrí que muchos de ellos fichaban y se iban a su casa", completó Soto.
En la casa de Mosqueira el Juzgado 4 con personal de la Unidad Tercera encontró el sábado pasado cerca de 40 bidones de distinta capacidad conteniendo decenas de litros de nafta y aceite.
Los tractorcitos y la Chevrolet
En promedio, los tractorcitos municipales consumen 4 litros de nafta cada una hora de trabajo. Hasta ahí todo bien, pero las dudas surgen cuando los registros oficiales revelan que hay meses en que los tractorcitos trabajaron veinte días seguidos, sin descanso.
Puntos oscuros como este hacen que las sospechas por los desmanejos aún continúen y las explicaciones sobre el continuo trabajo de esas máquinas no convencen a nadie.
Otro caso es el del interno 37 de la municipalidad, una Chevrolet C-20 Custom blanca patente THS 303.
En teoría, esta camioneta solo es usada para trasladar máquinas y empleados de Servicios Públicos hasta los lugares de la ciudad en donde se están realizando arreglos.
Para eso, gastaron en diciembre unos 600 litros de gasoil y en enero casi el doble: 1100 litros.
"En verdad, no sé como explicar que hayan gastado tanto. Es exagerado.....", se quedó sin palabras Soto ante "La Comuna". Esa camioneta gasta casi lo mismo que gastaba en los últimos meses en que Salvucci estuvo al frente de la Dirección. En verdad, el gasto mensual en combustible en esa área continúa siendo el mismo que en esos meses. Incluso aumentó.
En noviembre Servicios Públicos gastó 9 mil litros de combustible, en diciembre (Salvucci se fue en los primeros días) bajó a 7750 y en enero otra vez trepó a 10200 litros. Sólo en un mes el gasto de gasoil se elevó de 5800 litros a 8400. "Es porque se pusieron en marcha algunos internos que estuvieron parados el mes anterior", dijo Soto.
Un mantenimiento agotador
La otra dirección municipal sobre la que se posan todas las sospechas es la de Mantenimiento, a cargo de Alfredo Elisandro. En un sólo mes, allí duplicaron el gasto de combustible a pesar de tener a cargo un solo interno, destinado al traslado de empleados a los comercios en donde se hacen las compras de los repuestos y otros objetos. En diciembre, esto les insumió unos 205 litros de gasoil y en enero otros 290. Aunque en ese mismo mes consumieron 80 litros de gasoil y 140 de nafta común en el mantenimiento de algunas piezas de los rodados municipales.
Uno de los empleados de Mantenimiento, el encargado de depósito Carlos Amaya, está separado de su cargo hasta que la Junta de Disciplina determine cual es su responsabilidad en la falta de rendición de repuestos, combustible y lubricantes que fueron comprados en el lapso de dos años.
Amenazaron a una funcionaria
El lunes pasado, cuando se hizo público a través de este medio el allanamiento que había sufrido el municipal Mosqueira en su domicilio, el auto de la directora de Compras y Contrataciones de la municipalidad fue violentado por desconocidos que, antes de irse, llevarse consigo el estéreo del rodado y provocar destrozos en el vehículo, escribieron en su interior con una tiza mojada "sos una hija de p...".
Esto ocurrió en plena calle Sarmiento, en donde el Fiat Duna estaba estacionado, y recién fue descubierto por Bianchi después de las siete de la tarde, cuando se retiraba del edificio municipal.
De todas formas, estos métodos de amedrentamiento no son nuevos para la funcionaria, que desde octubre pasado, mes en que "La Comuna" denunció un supuesto robo hormiga de combustible en la municipalidad, viene sufriendo amenazas telefónicas. Las llamadas las recibe en el teléfono de su domicilio particular y en todos los casos el calibre fue el mismo de la leyenda que escribieron en su vehículo.
Vale todo
Desde la oficina de Compras y Contrataciones de la municipalidad se lleva el registro del gasto de combustible municipal. Mensualmente, Bianchi recibe de cada una de las áreas que tienen rodados a su cargo un pedido del combustible estimado que se va a gastar ese mes y un detalle del destino que el combustible va a tener. Luego, Compras distribuye los talonarios con los vales a las distintas secretarias y direcciones y son los responsables de estas oficinas los encargados de distribuirlos entre los empleados que cargan el combustible en las estaciones de servicio.
Bianchi fue la responsable de instrumentar el sistema de vales para controlar el gasto de combustible y bajarlo de un año al otro en varios miles de litros. |
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