Cada vez más niños son esclavizados al delito
En un solo día fueron cuatro los menores involucrados en robos, agresiones y delitos en Roca y los números aumentan en forma alarmante con el correr de los días. La policía y los organismos vinculados a los menores en riesgo en Roca hablan cada vez más insistentemente de la utilización de los chicos por bandas de delincuentes, mayores de edad, que los usan como carne de cañón y especulan con su inimputabilidad.
Los reclutan cuando recién su andar empieza a ser seguro en un país inseguro. Los incluyen dentro de la exclusión y la marginalidad. Les pagan un dinero que sus padres no tienen. Los entrenan, les enseñan cómo robar, como engañar, como vigilar casas y autos. En poco tiempo son uno más de los tantos menores entregados al delito en todo el país y explotados por otros delincuentes con mayor experiencia y con serios antecedentes. El hambre, el futuro negado y el delito le dan la mano a una niñez para la que "el policía y el ladrón" ya no es un juego.
Sólo con tomar dos días de la crónica policial alcanza para tener dimensión del asunto.
Domingo 9 de febrero. A las 16, 30 un vecino de Alsina al 2000 denunció telefónicamente que dos ladrones habían ingresado a una vivienda vecina. Al llegar la policía, detuvieron a un niño de tan solo doce años. Unos metros más adelante, los uniformados capturaron a otro de los ladrones, sólo que éste tenía 22 años y sendos antecedentes policiales por robos. Una diferencia de edad que sorprendió a todos.
Un par de horas después, otros dos menores fueron detenidos en el interior del antiguo correo local. Tenían nueve y doce años y, lo peor de todo, ya eran conocidos de los policías. Estaban a punto de robar un equipo de comunicación y, al parecer no estaban solos: unos testigos que presenciaron el hecho aseguraron que una cuadra más adelante otro joven, que los doblaba en edad, huyó al advertir la presencia de los uniformados, que luego detuvieron a un chico de 16 años con una moto robada en la calle Belgrano
Martes 18 de febrero. A las 19 horas en 25 de Mayo y La Pampa, un chico de 15 años entró a una veterinaria y se llevó de allí un producto destinado a la protección de la salud de los animales que estaba a la vista de los clientes. Todo ocurrió en cuestión de segundos pero igual fue observado por su dueño, que persiguió al precoz ladrón y a los pocos metros logró reducirlo, previo traspié del menor. A los pocos minutos, llegó la policía y el menor fue trasladado a la unidad tercera, en donde se constató que ya tenía antecedentes por el mismo tema. Dos horas antes, la situación había sido parecida en Tucumán y España. Otro menor fue sorprendido llevándose la radio de comunicación de una camioneta F 100 de la empresa de empaque Zettone. El joven rompió una de las ventanas del rodado y justo cuando estaba por darse a la fuga fue advertido por el empleado de la firma, que lo retuvo hasta que la policía pudo llevarlo tras las rejas. El chico también tenía antecedentes. Un rato después, esta vez en la esquina de las calles Lago Lácar y Fernado Romagnoli, otro delincuente, de veinte años, fue detenido luego de un intento de robo con intento de agresión a un policía.

El negocio
"Lo que notamos es que estos chicos son utilizados por delincuentes de mayor experiencia para vigilar casas o, directamente, robarlas, son los que pueden entrar con mayor facilidad. Incluso los usan para distribuir marihuana en los colegios", dijo uno de los titulares de una unidad policial. El hombre alertó también sobre algunas de los estrategias de vigilancia que implementan. "Por ejemplo hay chicos que marcan las casas con panfletos o papeles de cualquier cosa en las puertas. Sí después de algunos días el papel sigue en el mismo lugar es que la casa está sin sus dueños y es más fácil robarla. Otros simulan ser vendedores de frutas y, con ese camuflaje, saben cuáles son los horarios de los dueños", completó y dejó en claro que estos chicos son explotados criminalmente por otros que especulan con su inimputabilidad.

La ley penal de menores
Según la Ley 22.278, sobre el Régimen Penal de la Minoridad, "no es punible el menor que no haya cumplido dieciséis años de edad" , pero tampoco se puede castigar penalmente a los menores que, aunque superen los 16 años, hayan cometido delitos con pena menor a dos años de prisión. Es decir que, antes de los 16, no se puede disponer de una condena de prisión para los responsables de un delito y, entre los 16 y los 18, la ley sólo permite castigar a aquellos que hayan cometido delitos graves.
De este principio legal se valen los mayores para utilizar a los chicos en el delito.
La ley también dispone que "en caso necesario", el juez que haya comprobado el hecho, "pondrá al menor en lugar adecuado para su mejor estudio durante el tiempo indispensable".