Marina Peña, premio al esfuerzo y solidéz
Mostró su nivel en el "Desafío al Volcán Copahue".
Perseverancia, entrega, ambición. Estas son algunas de las premisas de la atleta roquense Marina Peña para lograr sus objetivos deportivos. Es que a sus 37 años no se cansa de ganar y obtener buenos resultados en cuanta competencia participa.
Para no perder la costumbre, acaba de ganar por segundo año consecutivo el "Desafío al Volcán Copahue" en la categoría B y en la general, superando a la favorita Mónica Cervera (categoría A). La historia de Marina no es para nada despreciable, todo lo contrario. Cuando ya había superado la barrera de los treinta decidió dedicarse de lleno al atletismo, comenzó a correr sola y a participar en pruebas que se realizaban en la ciudad.
Con el tiempo fue mejorando su condición física y las exigencias fueron otras, es así que tomó la decisión de entrenar con Gregorio Colicheo, quién la incentivo para que participara de una competencia en Bahía Blanca. "Me gustaba salir a correr y lo empecé a hacer seguido, me anotaba en algunas carreras que se hacían acá, hasta que Gregorio me insistió para que fuera a correr a otros lugares" señaló.
En el medio, debido a problemas de salud tuvo que dejar de entrenar por un tiempo, pero no pudo con su genio y en unos meses estaba corriendo nuevamente. Pero como todo deportista amateur de la Argentina, tiene que superar enormes dificultades para poder competir en un buen nivel. Desde la falta de apoyo económico, hasta la ausencia de una federación provincial que congregue a los atletas locales.
Es por eso que Marina, junto a otros corredores roquenses decidieron formar parte del Círculo de Atletas Veteranos de Neuquén y representan a esta provincia en las competencias nacionales de pista y campo a las que concurren a lo largo del año. "No teníamos demasiadas opciones y nos unimos con los atletas neuquinos, ellos están mejor organizados y consiguen apoyo de distintos sectores para ir a las pruebas" explicó un tanto resignada.
El factor económico es otro de los aspectos que debe superar a diario, muchos de los gastos que debe afrontar salen de su bolsillo. En algunas ocasiones recibe apoyo de particulares que colaboran desinteresadamente. Actualmente, Marina trabaja en forma particular y tiene asignado desde hace un año y medio un Plan Trabajar, se la puede encontrar todas las mañanas manteniendo los espacios verdes de la ciudad. Con todo esto y la colaboración invalorable de su esposo, Miguel Purrán, se las arreglan para estar presente en todas las pruebas atléticas.
La agenda atlética por estos días aparece cargada, el fin de semana se presentó en Chile para un torneo de pista en 5000 metros y a la vuelta seguirá con los entrenamientos con la intención de prepararse para el Tetratlón de la Manzana que se correrá en Marzo en nuestra ciudad. Luego continuará con el plan preparación que le asignó su actual entrenador, Guillermo Paolini con vistas al calendario de fechas nacionales que se acerca. "Mientras pueda correr, lo voy a seguir haciendo" aseguró Peña.
Marina vive la plenitud como deportista, no se conforma con lo que ya logró y ambiciona más. A todo lo que consiguió gracias a su talento natural le adosa un gran sentido del profesionalismo: cuida desde su alimentación hasta la forma de entrenamientos y sus horarios de descanso. Su rostro feliz indica que son buenos los días que corren para ella.