Dr. Juan Carlos Llorente Institución CONICET-Universidad Nacional del Comahue Fundamentación El abordaje simultáneo de los aspectos más generales, macrosociales de los procesos educativos y aquellos aspectos más particulares, locales y diferenciados es de alguna manera una necesidad ineludible. La búsqueda del detalle local e individual, microsocial y subjetivo es necesaria siempre que esto permita alcanzar explicaciones más generales. Sin embargo el tratamiento disociado de unos y otros plantea dificultades teórico-metodológicas. Orientaré mis esfuerzos hacia la búsqueda de convergencia y explicación heurística del problema, donde fines y condiciones de producción forman parte de un mismo sistema de interpretación. La teoría de la actividad constituye un emergente y convincente instrumento para dar tratamiento integral al estudio de las prácticas educativas. Incluyendo éstas, tanto los problemas derivados de los fines mismos como de las condiciones en que se configuran las prácticas para la consecución de tales fines. En el plano teórico el desafío se localiza en la posibilidad de tratar los procesos de enseñanza-aprendizaje desde una mirada totalizadora que permita ir más allá de los de las tradicionales dicotomías que gobiernan el debate en el campo de la Psicología y la Educación (Llorente 1996, Llorente 1998a, pag.62-65, Engestöm 1999, Pag 21-28) Los esfuerzos realizados por el contextualismo abren posibilidades a la superación de las dicotomías antes mencionadas, pero se quedan cerca de la disciplinariedad si la unidad de análisis no logra incluir los sentidos últimos de la actividad (Lave, 1988).Los estudios contextualistas enfatizan las explicaciones en los aspectos locales, en los aspectos espaciales pero excluyen la temporalidad, y en consecuencia la historicidad del fenómeno. La incorporación de la historia es explicativa y descriptiva y no constitutiva del sistema de fines e interacciones. Desde el campo educativo los pioneros en el área son aquellos preocupados por el análisis de los procesos de aprendizaje en comunidades de aprendizaje o en comunidades de práctica. Al respecto, han surgido en los últimos 30 años, importantes líneas de indagación: sobre la cognición cotidiana (Rogoff &Lave, 1984; Cole & Scribner, 1974); cognición en la práctica(Lave, 1988); matemática de la calle (Nunes, T. & Schliemann & Carraher, D. 1993; Saxe 1991). Todos estos enfoques han evaluado las formas de funcionamiento social y psicológicas que se contrastan explícitamente con las prácticas que se desarrollan en ambientes formales de educación (Ver Wertsch 1991, 111). En general, el denominador común en estas perspectivas es la focalización del problema de estudio en las acciones que mediatizan las prácticas sociales. Un cambio en la unidad de análisis significaría el paso de la interpretación y explicación de las acciones y sus significados hacia la interpretación y el análisis de los motivos de la actividad, incluyendo tanto las acciones como las condiciones de producción de tales acciones. El esquema de Leontiev (1978; 1981) estructurado en tres niveles: actividad, acciones y operaciones y sus correspondientes motivos, metas y condiciones constituyen la base de interpretación del sistema de actividad. Delimitando teoricamente la actividad humana: La necesidad de una nueva unidad de análisis como transición de las acciones a la actividad es advertida desde distintas miradas. El esquema de Leontiev constituye una base importante para el análisis desde una perspectiva psicológica. Establece la necesidad de inscribir las acciones en un sistema mayor. La teoría de la actividad intenta construir sobre esta base una aproximación multidisciplinaria, una explicación innterpretativa de la actividad humana que pueda ofrecer insumos a la intervención en todas sus dimensiones. Davydov (1982, 1999) analiza las bases teóricas para el estudio de la actividad humana como categoría inicial. Engenstrom (1987, 1999) define la nueva unidad de análisis a partir del concepto de sistema de actividad o de la comprensión de la actividad humana como culturalmente mediatizada, que emerge colectivamente y es direccionada a la construcción de un objeto particular y sui generis de la actividad particular. La necesidad de corrimiento de las supuestas dicotomías presentadas nos convoca al esfuerzo de encontrar modelos interpretativos y explicativos de la actividad humana. Engeström presenta como bases del modelo que él desarrolla, algunas delimitaciones que considero centrales para introducir y orientar la reflexión. a) La actividad debería ser abordada en sus formas estructurales genéticamente originales y más simples, como la unidad analítica más reducida que aún conserva lo esencial detrás de cualquier actividad compleja. b) La actividad debería ser analizable en sus dinámicas y transformaciones, en su evolución y cambio histórico. Ningún modelo explicativo estático sería suficiente. c) La actividad debería ser analizable como un fenómeno contextual o ecológico. Los modelos explicativos de la actividad deberían dar cuenta de las relaciones sistémicas entre los sujetos y el mundo externo. d) La actividad humana específicamente debería ser analizable como un fenómeno culturalmente mediatizado. Los modelos explicativos centrados en la relación entre organismo y medio no sería suficiente. Estos cuatro prerequisitos para el abordaje de la estructura de la actividad humana que nos plantea Engeström, encontrarían anclaje más fácilmente en la tradición socio-histórica de la psicología. El último prerequisito conduciría a pensar que la tradición Piagetiana quedaría inhabilitada para aportar en la comprensión de un modelo de estas características. Sin embargo, entiendo que la tradición Piagetiana no está confinada a interpretaciones dualistas y que son considerables las aportaciones que la misma ofrece para integrarse a un análisis que contenga los prerequisitos necesarios para la construcción de un modelo capaz de explicar la actividad humana. Objeto de Estudio El presente estudio se centrará en las prácticas educativas de Jóvenes y Adultos que son organizadas por el Estado. Las prácticas serán abordadas como sistemas de actividad. La referencia teórica la constituye la Teoría de la Actividad (Davydov 1982, 1999; Engestrom, 1987, 1999, Leontiev, 1978, 1981) a través de la cual intentaré aproximarme a los sistemas de acividad que configuran estas prácticas educativas particulares como una vía de localización y abordaje de la dimensión socio-cognitiva del la educación de Jóvenes y Adultos. Este modo de aproximación se orienta a dilucidar tanto problemas teóricos vinculados al abordaje de la dimensión socio-cognitiva como a generar instrumentos conceptuales que permitan el diseño de una intervención educativa que contemple el sistema en su conjunto. Tanto la intervención pedagógica aúlica a cargo de un docente, como la intervención en términos de propuestas de transformación a un nivel más general en el sistema educativo deberían desarrollarse a partir de la clara identificación en el sistema de: a) los artefactos mediatizadores, b) el objeto de la actividad, c) los sujetos de la actividad, d) las normas e) la comunidad de práctica f) la división de trabajo en la comunidad de práctica (Ver Llorente, 1998c) Diseño y abordaje: a) La discusión de los problemas propios de la Teoría de la Actividad en búsqueda de un poder interpretativo más completo de las prácticas educativas. Esto implica la provisión de unos ciertos principios generales y explicativos, pero a su vez, el modo en que estos principios se conectan con las acciones colectivas e individuales. b) El abordaje empírico de distintos sistemas de actividad para localizar los aspectos socio-cognitivos. La actividad local y detallada de una institución de educación de Jóvenes y Adultos y la actividad en otros niveles más generales de concreción del sistema educativo. El sistema de actividad que se configura en un aula y el sistema de actividad que configura en un trayecto del sistema educativo. c) Una creciente aproximación a la identificación de los aspectos centrales que deberían ser incluídos en la discusión de la dimensión socio-cognitiva. La búsqueda de explicación de las relaciones entre prácticas educativas y estrategias de enseñanza. Realización del proyecto: Dadas las características del estudio plantearé el desarrollo del mismo en dos fases generales, sin que esto signifique el tratamiento disociado de los elementos planteados en el diseño. Por el contrario, el desarrollo de la primera fase es central antes de pasar a la diversificación empírica a fin de nutrir y desarrollar intrumentos metodológicos que permitan dar cuenta de la actividad. Primera fase: En la primera fase centraré la mirada en una comunidad de práctica particular, una institución del sistema educativo. Trataré de identificar a partir del modelo presentado por Engeström (1987), el objeto de la actividad para esta particular comunidad de práctica. Solo utilizaré en esta instancia las voces (Bahtin, 1982) de los actores como estrategia para dar cuenta del objeto de la actividad. Esta aproximación local me permitirá ir cercando teóricamente el problema y localizando los problemas relativos a la dimensión socio-cognitiva. Segunda fase: En la segunda fase diversificaré el trabajo empírico a otros niveles de concreción del sistema educativo para construir un instrumento teórico capaz de explicar y sugerir modos de transformación de las prácticas educativas con Jóvenes y Adultos. Con particular atención sobro los problemas vinculados a la dimensión socio-coginitiva: los problemas de la enseñanza y el aprendizaje. En una segunda etapa, identificaría aquellos conflctos que emergen en el sistema de actividad con relación a la dimensión socio-cognitiva de las prácticas educativas . Es decir, inscriptos en sus sentidos y fines últimos. Estrategia metodológica En la primera fase utilizaré una estrategia cualitativa a partir de la aplicación de una entrevista semi-estructurada con sentido clínico para conocer las voces de los actores en relación al objeto del sistema de actividad. Utilizaré el análisis del discurso de los actores en el sistema a partir de las entrevistas y del análisis de documentos producidos por ellos. El recorte empírico lo delimitan las prácticas educativas organizadas por el estado en lo vinculado a la Educación de Jóvenes y Adultos. Realizaré un estudio focalizado en un caso particular del sistema educativo: una institución educativa de la modalidad Adultos, donde coexistan la educación básica y la formación profesional. La entrevista será estructurada a partir de los elementos básicos que intentan explicar el sistema de interrelaciones entre acciones y motivos de la actividad: a) los artefactos mediatizadores, b) el objeto de la actividad, c) los sujetos de la actividad, d) las normas e) la comunidad de práctica en la que se inscribe f) la división de trabajo en la comunidad de práctica. Los mismos funcionarán como bloques temáticos que serán trabajodos con sentido clínico (Llorente 1998b). La aplicación de la entrevista se realizará con docentes, alumnos y directivos tratando de capturar y contrastar las lógicas de argumentación de cada uno de estos actores. Serán las continuidades y rupturas en las argumentaciones que nos permitirán dar cuenta del sistema de actividad. Para la segunda fase se utilizará una estrategia cuali-cuantitativa que será diseñada teniendo en cuenta los insumos producidos en la primera etapa. Cronograma e informe Presentaré en esta oportunidad un cronograma para la primera fase de la investigación correspondiente al año 1999 y 2000. Año 1999 1. Selección de la institución educativa 2. Construcción de la entrevista semi-estructurada 3. Aplicación exploratoria de la entrevista y ajustes en el instrumento 4. Aplicación del instrumento definitivo 5. Selección de materiales documentales producidos por los actores. 6. Informe Año 2000 1. Sistematización de la información documental seleccionada 2. Análisis del discurso de los maestros, alumnos y directivos 3. Análisis del discurso de los textos producidos por los actores 4. Formulación de un modelo que de cuenta del sistema de actividad que evoluciona en la comunidad de práctica de referencia. 5. Informe Referencias bibliográficas
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